Hoy no me siento bien. He querido venir a contarlo, pero no se decirlo en nada que sea más largo que esa frase. Hace tiempo que no escribo una entrada en condiciones, y eso es porque mi vida cada vez se parece más a lo que ya viví, solo que con otros nombres en la historia, pero los hechos son los mismos, y no quiero publicar. No a riesgo de repetirme. Sería absurdo, ¿para qué volver a escribir algo que ya se ha escrito en este mismo lugar, y que además he escrito yo mismo?
Las letras de canciones fluyen un poco mejor, será porque es mi manera de liberarme de los sentimientos negativos (el hecho de que escriba canciones con más frequencia es algo que no sé si me alivia [estoy liberando esos sentimientos negativos, como ya he dicho], o me preocupa [si tan inspirado estoy, es porque mucho sentimiento negativo hay]). En inglés riguroso, claro, me gusta que mis canciones sean en inglés. En castellano puedo escribir... poema, alguno, o escritos como los de aquí (a pesar de que en este blog se pueden encontrar más de 5 idiomas), pero canciones es algo que me cuesta más.
Cada día que pasa tengo más claras ciertas cosas, como que Marta debe morir por cierta promesa que me hizo hacer (y que esa promesa es la única razón por la que no hago lo que no hago), o que cierta profesora me tiene manía (no soy el único que lo dice, ya me lo han dicho en clase algunos), o que programar los teclados de un disco SÍ puede causar estrés, o que siempre que busco amigos todos están lejos (¡ey, no, cierto, puedo quedar con Laramie!... ... Pero poco más, ¿verdad?), que el amor de verdad es para siempre, pero que el amor es una ilusión, que todo aquello que amas se mantiene en esencia (Loving Everything, It Remains Essential), que tengo ganas de que llegue la semana santa y encerrarme en mi mismo y olvidarme de todo y esperar que ella vuelva a renacer en alguna parte de mí (no está muerta, solo es un letargo; no está muerta, solo es un letargo; no está...) y que cada vez necesito más estar solo y cada vez necesito más estar acompañado, que cada vez quiero más olvidarme del mundo y hacerme un ovillo en la cama, y taparme los oídos y gritar y llorar (sobretodo llorar) y estarme así horas y días y meses hasta que el mundo se olvide de mí y esté muerto para el mundo (Dead to the World), pero que a la vez necesito de las personas a las que quiero que cada vez las veo más y más distantes, algunas parece que me eviten, y que... que... que... que ya no sé ni lo que digo porque tengo tal montón de ideas estancadas y pensamientos informulados a la vez en la cabeza que se me mezcla todo y no sé ni lo que digo y mis manos vuelan sobre este teclado con voraz velocidad mientras las palabras salen con pasión de mi cabeza porque quiero callarme pero quiero contarlo todo quiero desaparecer y quiero destacar quiero hundirme en lo mas negro y quiero gritar, porque te quiero y te quiero olvidar, porque odio a los humanos y sin ellos no puedo estar y porque esta vida es una mierda pero tengo cojones para continuar.
...
...
Uff...
Esto, y sólo esto, es desahogarse. Arremeter contra el espacio en blanco usando la palabra como espada, desnudo y sin cubrirme, aun a riesgo de herirme.
Lo echaba de menos. Como tantas otras cosas.